Mittwoch, 26. Dezember 2012

En el principio, ahora y siempre…




En este post me gustaría hacer un par de reflexiones sobre la lectura que es leída en Misa en el día de navidad: se trata del Prologo del Evangelio de Juan. El texto original es en griego antiguo y está lleno de pensamientos y reflexiones teológicas.
Del texto original he elegido las partes más importantes (es una traducción propia del original en griego):

En el Principio era el Logos, y el Logos era/existía ante Dios y Dios era el Logos. El existía en el Principio ante Dios. Todo empezó a existir a través de Él y sin Él no existió nada de lo que fue creado. En Él era la vida  y la vida era la Luz de las personas; y la Luz alumbra en las tinieblas y las tinieblas no lo agarró/cogió (en el sentido de superarlo en poder).
Él (el Logos) era la Luz verdadera, que ilumina a todas las personas viniendo al Mundo. Era en el Mundo y el Mundo empezó a existir por Él y el Mundo no lo reconoció. Vino a su propiedad, y su propiedad no lo acogió. Pero a todos los que lo acogieron les dio el Poder para ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre.
Y el Logos se hizo carne y acampó entre nosotros y vimos su Gloria, una Gloria propia del Primogénito del Padre, lleno de Gracia y Verdad.

Logos:
La palabra griega Logos tiene muchas traducciones, y significa muchas cosas al mismo tiempo. Por un lado significa Palabra, pero también Sabiduría, Pensamiento, Entendimiento. Cuando Juan habla del Logos no solo habla de la Palabra, o la Sabiduría, sino que contempla todas estas palabras al mismo tiempo, es por eso que en mi traducción he decidido no traducir ésta palabra.

En el principio:
El principio del que habla Juan es un principio antes del tiempo: antes de la creación, el Logos ya existía. Dios no se hizo trinidad: desde siempre existía como tres personas en un Dios: la natura de Dios es relación, y es por eso que para compartir el amor que une al Padre con su Logos, el Hijo, Dios decide crear.

Dios era el Logos...
El Logos no es una realidad diferente a Dios, Jesús no se convierte en el Hijo, no es adoptado, sino desde siempre Él era y es Dios.

En Él era la vida y la vida era la luz de las personas
La realidad del Logos es extrovertida, es decir, es una realidad que busca salir de si misma y revelarse: el hecho que Dios sea relación implica que a través del logos Dios se abre a una nueva realidad, las personas, la vida no es producto del azar, sino regalo de Dios.

Y la luz brilla en las tinieblas
En un post anterior expliqué el significado de las tinieblas para el mundo judío: esa realidad que atemoriza al hombre, en la cual el caos subsiste, a sido subyugada por Dios.
Esta frase puede ser también interpretada de otras maneras: Dios ilumina en nuestra noche, ahí cuando pensamos que estamos en la noche, que las tinieblas nos han atrapado tenemos la certeza que el poder de las tinieblas es nulo en comparación a Dios.
Hay dos noches que para los cristianos son de tremenda importancia: la primera, es la noche que celebramos en Navidad: Dios nace en un noche, en un pesebre; no de día en un palacio. Dios decide ir hacia el hombre de noche, en esa realidad que atemoriza para llenarla de Su luz. La segunda noche es la noche del Sepulcro: Dios decide llenar la noche de la muerte con Su luz, para que de esa manera la muerte ya no tenga poder sobre nosotros y nuestro miedo sea disipado.

Y el Logos se hizo carne y acampó entre nosotros
Dios no quiere estar lejos, Él, que existía desde el Principio se pone en camino, se hace hombre para que a través de Él seamos participes de su vida. La palabra “acampar” nos recuerda al Éxodo: durante la estadía de Israel en el Desierto, llevaban a la carpa de Dios como lugar de su morada. Luego una vez que Israel se instala en la tierra prometida, Salomón construye un templo en el que Dios vive.
Pero tanto la carpa como el Templo son realidades limitadas. En Jesús, Dios ha elegido una nueva morada: la carne y la persona concreta de Jesús: Dios mora ahora ya no en un lugar, sino en una persona concreta a la que podemos formar una relación, de ésta manera, Dios nos encuentra siempre, y podemos formar una relación con Él.

Todo esto es lo que celebramos en Navidad: Dios no quiere estar lejos, sino quiere venir a nuestro encuentro y se nos regala en Jesús, de ésta manera podemos acercarnos a él, responder a su amor, y alcanzar la vida eterna.
Feliz Navidad a todos!

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